Vídeos tutoriales personalizados

Vídeos tutoriales personalizados para aumentar la implicación del paciente

¿De qué manera los contenidos audiovisuales interactivos y personalizados pueden ayudar a mejorar la implicación del paciente en el proceso de sus cuidados? La evolución en los servicios de comunicación en el mundo de la salud está contenida en un vídeo tutorial que te llama por tu nombre

Elser humano recuerda el 10% de lo que ve, el 20% de lo que oye, el 50% de lo que ve y escucha y el 80% de lo que ve, escucha y hace. Se trata de datos recogidos por el investigador Malcolm Knoeles. Citando el informe propuesto por VISTA – participatory Video and social Skills for Training disadvantaged Adults, el material audiovisual, especialmente en combinación con un cierto grado de interacción, proporciona las condiciones para memorizar de manera más rápida y eficaz. Llamar la atención sobre elementos importantes, activar esquemas mentales preexistentes, minimizar la carga cognitiva, apoyar la comunicación del conocimiento y hacer más interesante el recorrido de aprendizaje son sólo algunas de las funciones psicológicas que justifican recurrir al uso del vídeo en la educación de adultos.

En comparación con el texto escrito, el vídeo es mucho más cercano. El material audiovisual presenta efectivamente una pluralidad de códigos, tal como sucede en la vida cotidiana. ¿Por qué no aprovechar las posibilidades ofrecidas por los contenidos en vídeo también en el ámbito de la asistencia sanitaria, donde la implicación del paciente, la formación y la mejora en la adherencia terapéutica representan las claves del éxito para ofrecer un servicio sanitario realmente capaz de mejorar la calidad de vida? La oferta de vídeos personalizados e interactivos, que saben cómo implicar al paciente y proporcionarle apoyo, es uno de los objetivos de la comunicación en el ámbito sanitario.

Storytelling, medicina narrativa y tutoriales personalizados

Un informe de FNOPI demuestra que, en general, el vídeo tutorial es un medio todavía poco utilizado en el ámbito de la educación sanitaria, a pesar de ser una herramienta útil para transmitir información acerca de la salud, sobre todo para un público menos alfabetizado en el mundo de la sanidad.

Desde hace unos años, la producción de vídeos asociada al mundo de la salud ha visto la aparición de diferentes tipos de audiovisuales, relacionados principalmente con contenidos de storytellingdel paciente o de medicina narrativa. Se trata de herramientas que trabajan especialmente la esfera emocional, capaces de enseñar una visión de la vida de los pacientes y de sus batallas cotidianas.

Sin embargo, es posible crear también vídeos con un formato más práctico, es decir informativo y educativo, capaz de incrementar la implicación del paciente para que sea protagonista activo en el proceso de sus cuidados. Una producción audiovisual de este tipo puede estar dotada de numerosas funciones. A parte del simple tutorial formativo de tipo “how to”, existen productos audiovisuales capaces de ayudar realmente al paciente en cada paso de su terapia, ofreciendo una visión global que le permite tener un mayor conocimiento del proceso de cuidados. Con el mismo propósito, es posible diseñar contenidos de vídeo en los que, a través de una entrevista, un experto reconocido y de confianza comparte informaciones útiles, simulando un diálogo cara a cara con el paciente.

 Personalización e interactividad  

Las dos palabras clave para la producción de vídeos de fácil consulta, que ofrezcan realmente la información correcta en el momento adecuado y realizados a medida para cada tipo de paciente, son: personalización e interactividad. Llamar por su nombre al usuario del vídeo, ofrecerle un escenario realista, coherente con su día a día, y proponer contenidos estrictamente útiles a su fin representan unos recursos utilizados habitualmente en los sectores del B2C. Sin embargo, en el ámbito de la salud constituyen un desafío mucho más complejo. Para producir contenidos que hablen directamente a los pacientes es necesario un gran trabajo a nivel científico, que incluya la recopilación de datos e informaciones. Imaginemos a un paciente que dispone, en cualquier dispositivo y al alcance de su mano, de un vídeo tutorial con animaciones sencillas, personalizado en base a sus necesidades y su rutina, que explica los procesos para seguir la terapia y los canales para ponerse en contacto con los distintos actores del mundo de la salud. Sería un producto óptimo a integrar en los servicios de apoyo al paciente, con el fin de mejorar la calidad de vida del mismo. Para que el usuario de los vídeos pueda disfrutar de los contenidos que más le gustan es oportuno diseñar producciones audiovisuales con un alto nivel de interactividad. Por ejemplo, las áreas interactivas que dirigen al usuario a profundizar en temas específicos pueden ser útiles por dos razones: permiten al paciente obtener rápidamente la información necesaria, y graban en tiempo real los intereses del usuario. En cada momento decisivo del vídeo es posible recoger datos acerca de los espectadores. Los contenidos interactivos permiten utilizar estos datos inmediatamente para adaptar el vídeo y la estrategia en tiempo real, mejorando así la Experiencia de usuario con el servicio.

De la teoría a la práctica

A pesar de representar un campo todavía poco explorado, los vídeos personalizados e informativos ya se están utilizando en algunos contextos sanitarios en los que se han experimentado.

Por ejemplo, Capsuled. Se trata de una caja smartutilizable en distintas terapias. En su interior no solo está incluido el medicamento, sino que una parte del espacio está dedicada a un monitor con pantalla táctil, útil para visualizar diferentes tipos de contenidos audiovisuales e interactivos.

Gracias a los tutoriales realizados específicamente para la terapia a seguir, el paciente puede acceder de forma rápida y sencilla a informaciones útiles para respetar la adherencia al medicamento.

Además, la personalización de los vídeos en base al usuario al que están dirigidos constituye el aspecto peculiar de algunas producciones, creadas para promocionar los servicios ofrecidos por los estudios clínicos. La recopilación de algunos datos clave de los distintos pacientes, como la edad y el nombre, permite diferenciar el contenido a partir de un contexto de fondo igual para todos, al que se añadirán los datos recopilados.